Cuando sea mayor quiero ser como mi hijo

Cuando sea mayor quiero ser como hijo,

que se despierta cada mañana con una sonrisa y un ¡buenos días!.

Cuando quiere algo me dice: “mama, ¿a ti te interesa esto?”.

Saluda amorosamente a cada perro que vemos por la calle.

Es la primera persona en apoyarme con mis pasiones y creaciones artísticas o profesionales.

Cuando regaña a Cel (es una gata que adoptamos en el mes de abril, que de “cielo” tiene poco… más bien se asemeja a una piraña) le dice: “Cel, ¿has aprendido la lección? Sino ponlo en tu mente y así aprenderás”.

Cuando le pido perdón me responde con un sincero “no pasa nada, mama, te amo”.

Cada día se enfrenta a pruebas muy duras, soltando miedos con su paciencia y constancia, ganando en autoestima.

Empatiza y se emociona viendo dibujos que hablan del amor, la amistad o la muerte.

Sus abrazos nunca son fingidos.

Cada logro suyo recompone mis piezas rotas.

Hace poco le pregunté qué deseo pediría si nos encontrásemos una lámpara mágica con su genio, me respondió: “como estoy ahorrando para un portátil nuevo, ¿tú me ayudarías mama?”.

Es todo emociones e inocencia que está aprendiendo autorregularse en un mundo con una mentalidad opuesta a cómo él percibe y siente la vida.

Es mi afirmación positiva y diaria

Es mi pacto de amor, mi gran lección de perdón, constancia y confianza.

Es como una estrella que me guía por noches oscuras.

Es el vínculo álmico que me zarandea cuando me despisto.

Es un ángel que me ayuda a expandir mi mirada.

Somos el tándem perfecto para cumplir los sueños de nuestras almas amigas.

Esta vida la elegí con él porque es un maestro de la luz.

Con él puedo con todo.

Admiro su valentía y sus ganas de querer seguir siendo él mismo.

Feliz cumpleaños a mi gran rebelión revolución de amor, bienvenida su primera década.

Gracias por hacerme madre cada día, gracias por no hacerme olvidar, gracias por compartir tu consciencia, gracias por mostrar tu Divinidad sin miedo, gracias por estar aquí.

Gracias por venir a mí hace diez años, unas semanas antes de lo esperado, pero fue el comienzo de nuestro camino como madre e hijo.

Gracias Gracias Gracias

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